¡QUÉ GANAS DE COMPLICARTE LA VIDA!
¿Quién dijo que lo normal es irse de aupair cuando tienes veinti pocos y estás recién acabada la carrera? Yo también lo podía pensar, pero en ese momento no pude hacerlo y me dije: ¿por qué no ahora con treinta y muchos?
Han sido varios los años que me lo planteé pero por una cosa u otra no me decidí y este año por fin decidí embarcarme en esta aventura. Y digo aventura, porque la aventura supone un riesgo, una parte de nervios en el estómago, un salir de tu zona de confort, algo que la mayoría de la gente no quiere, pues es mucho más cómodo mantenerse en un ambiente seguro y conocido.
Para mí salir de la zona de confort nunca me ha importado, de hecho lo suelo hacer, y eso no quita que me cueste, que me ponga nerviosa o que tenga miedos, pero si quieres un avance o crecimiento, creo que es necesario.
Leí muchos anuncios y hablé con varias familias, pero como es normal, todas querían una aupair para un año entero y tenía que ir descartando una y otra. Encontré una aupair española que dejaba a su familia y hablamos por Skype. Todo iba a ser perfecto. Ella estaba super contenta en la familia, le gusté yo y luego gusté a la mamá, pero al decirle de estar solo seis meses... perdí la oportunidad. La verdad es que me costó asimilarlo, pues pensé que era la familia ideal, pero lo acepté y seguí buscando.
Cuando encontré a Erica y me dijo que era maestra en una escuela Montessori y que no le importaba que solo estuviera seis meses, supe que esa era mi familia. Me interesaba el método Montessori y seguro que compartíamos y aprendíamos mucho la una de la otra, podía ser una oportunidad para conocer la educación irlandesa y de ese método en concreto, así que seguimos los pasos para que todo estuviera listo.
Mientras tanto.... mucha de mi familia y amigos pensaban....¡qué ganas de complicarte la vida!
Es su pensamiento y lo respeto, y unos días antes de venirme, lo llegué a pensar yo también, pero me dije.. ¡es lo que quiero hacer desde hace tiempo! No vengo obligada, no vengo por necesidad económica, no vengo para demostrar nada a nadie. Vengo porque quiero mejorar mi inglés y porque quiero vivir esta experiencia. Si no estoy bien, me volveré a casa y listo.
Pensamiento positivo, creación mental de futuras experiencias y dejarse fluir. Esta es mi nueva aptitud y mentalidad para esta nuevo reto.




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