PRIMERA IMPRESION
Comienza mi andadura por Irlanda el 20 de Julio de 2017, cuando cojo un avión desde Madrid rumbo a Dublín.
Allí me va a buscar Trevor, el papá de los niños que voy a ir a buscar.
Yo me ordeno algunas cosas en el armario y veo que todo esta un poco sucio, así que decido limpiar a la mañana siguiente mi habitación y el baño al que voy a ir yo. Trevor va estará con los niños por ser el primer día asi que no tendré que trabajar como tal.
La primera impresión de la casa es que es preciosa, pero está muy sucia y desordenada, pero es que los papás no tienen tiempo de limpiar y ordenar, además de que no hay unos hábitos de hacerlo por parte de los niños y del padre.
Estos días van a ser de adaptación para los niños, los padres y para mí, para conocernos e ir viendo qué hay que hacer la semana que viene cuando empiece a trabajar.
La verdad es que están siendo unos días geniales. Me siento muy cómoda y es muy fácil convivir con la familia.
Esta es la parte de detrás, con un parque para los niños: columpios, toboganes, bicis... no nos aburriremos cuando haga buen tiempo.
Y cuando no haga tan bueno, al fondo del salón hay un gran espacio para jugar. Hay muchos juegos y juguetes, libros y multitud de cosas para pasarlo bien.
Por las noches, y una vez que se han ido los niños a dormir, en este cuarto hay una salita con un gran sofa y otra tele. Tienen Netflix y Sky, asi q hay dibujos para aburrir en ambas teles
Mi rinconcito de la casa es la habitación. Es amplia y tiene mucha luz. La verdad es que estoy cómoda en ella excepto por la cama. Me clavo todos los muelles del colchón en la espalda. Es muy incómoda. A ver si me la cambian o hacen algun invento. Por ahora mi invento es meterme en el nórdico.como si fuera un saco y así el grosor de éste en la espalda me quita un poco el tacto con los muelles.








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